11 nov 2025
Más de dos décadas de violencia, persecución y discriminación religiosa contra practicantes argentinos de Falun Dafa —disciplina milenaria de la Escuela Buda— en su propio país, por injerencia del comunismo chino.
| Falun Dafa es una creencia de la Escuela Buda reconocida oficialmente como culto religioso —bajo el Registro 8464, expediente electrónico N° EX-2024-133595596— por la Secretaría de Culto y Civilización del Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto. |
ACLARACIÓN IMPORTANTE
Esta carta no constituye una denuncia judicial ni una petición formal ante las autoridades. Su propósito es aclarar la verdad con compasión, para evitar que más argentinos —por desconocimiento o por la influencia de la propaganda del régimen comunista chino— participen en actos de discriminación o persecución contra sus propios compatriotas, creyentes y pacíficos.
Como personas espirituales, creemos que la violencia y la persecución por motivos de fe son faltas graves ante los ojos de Dios y que guardar silencio ante tales injusticias también implica una responsabilidad moral. Difundimos este mensaje con la esperanza de ayudar a la sociedad argentina a distinguir lo verdadero de lo falso y a detener el avance del mal, antes de que la desinformación o la indiferencia lleven a más personas a actuar en contra de su propia conciencia, tal como ocurrió en otras persecuciones religiosas del pasado.
***
A la sociedad argentina:
En calidad de ciudadanos argentinos, espirituales y pacíficos, practicantes de la disciplina milenaria de la Escuela Buda, Falun Dafa, ponemos en su conocimiento graves hechos de violencia y vulneración de nuestros derechos fundamentales de libertad religiosa y de expresión, que han ocurrido durante más de 20 años, bajo diferentes gobiernos, en nuestro país.
Estos actos no son hechos aislados, sino parte de una campaña de represión transnacional impulsada por el régimen chino, que afecta la seguridad nacional. Otros países ya han adoptado medidas de protección frente a situaciones similares de injerencia extranjera. Con el fin de brindarle un panorama claro de la situación, le acercamos algunos datos y hechos alarmantes:
– Desde 1999, Falun Dafa sufre en China una persecución brutal a manos del Partido Comunista Chino (PCCh) mediante el terrorismo de Estado. En virtud del principio de jurisdicción universal, estos crímenes —liderados por el exdictador Jiang Zemin y perpetrados por el exjerarca Luo Gan— fueron denunciados ante la Justicia argentina y, desde 2005, se encuentran en instancia judicial como delitos de lesa humanidad.
– En Argentina, durante las últimas dos décadas, la persecución transnacional ha adoptado la forma de actos de violencia sistemáticos contra practicantes argentinos de Falun Dafa, en ocasiones con la cooperación de autoridades locales.
– Existen siete causas judiciales irresueltas en nuestro país, algunas de las cuales se han anexado al expediente principal por estar directamente relacionadas con los actos de violencia cometidos por agentes del PCCh contra practicantes de Falun Dafa en suelo argentino (Ver causas adjuntas en anexo).
– Durante más de 20 años recolectamos y documentamos evidencia que, vergonzosamente, indica que, a diferencia de otros países libres y democráticos, Argentina permite y avala la violencia contra sus propios ciudadanos. (Ver el documental ArgenChina: la soberanía perdida – La China comunista se adueña de Argentina) [1].
– Tenemos conocimiento de que en nuestro país, la Embajada de China mantiene un registro con datos personales y una gran cantidad de fotografías de los practicantes argentinos. En cada actividad o sitio de práctica donde enseñamos gratuitamente los ejercicios y la meditación de Falun Dafa, suelen aparecer personas que filman y toman fotos de manera encubierta.
– En reiteradas ocasiones, y anualmente durante los festejos por el Año Nuevo chino en CABA, agentes de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires, vestidos de civil sin identificación, nos han retirado sin razón y por la fuerza de predios públicos. Luego nos han exigido nuestros documentos de identidad (ver video adjunto) [2], que han sido registrados en actas policiales. Tenemos el fundado temor de que estos datos personales hayan sido remitidos por la policía y autoridades argentinas a agentes del PCCh y de la Embajada de China, hecho que ya hemos denunciado ante la Justicia Federal y la Justicia de la Ciudad de Buenos Aires.
– Durante la cumbre del G20 de 2018 en Buenos Aires, presuntamente bajo órdenes de la Embajada de China, fuerzas policiales locales agredieron sin motivo y detuvieron ilegalmente a nueve practicantes argentinos de Falun Dafa, quienes fueron incomunicados y trasladados a un calabozo en Barracas. Una de estas practicantes estaba embarazada. Estos practicantes permanecieron detenidos durante más de 20 horas.
– La ONG española Safeguard Defenders reveló en 2022 la existencia de dos comisarías ilegales chinas operando en Argentina, un hecho que evidencia la preocupante injerencia del régimen de Beijing en nuestro país. Para ilustrar este punto, en 2018, un ciudadano de origen chino ordenó a la policía local que arrestara a una ciudadana argentina con solo una señal de su dedo en plena vía pública. En ninguna otra nación libre, democrática y soberana ocurre algo semejante. Ver video de este hecho aquí.
Estas lamentables acciones, perpetradas por un poder extranjero totalitario, constituyen una afrenta a la soberanía nacional. Además, la violencia contra creyentes pacíficos socava los derechos fundamentales del Artículo 14 de nuestra Constitución Nacional, que establece el derecho de todo habitante a profesar libremente su culto dentro del marco de las leyes que reglamentan su ejercicio. Todo ciudadano de bien debería sentir indignación y repudio ante estos hechos.
EL MÁS RECIENTE EPISODIO
Durante este año tuvo lugar un nuevo episodio de persecución, aun más violento, protagonizado por comunistas chinos contra practicantes argentinos. El hecho, organizado por la Embajada de China y efectuado ante la mirada de las autoridades locales y de la policía, hizo imperativo acudir nuevamente a la Justicia para llamar la atención sobre esta realidad que vergonzosamente persiste en nuestro país.
El 26 de enero de 2025, durante los festejos del Año Nuevo Chino en la Ciudad de Buenos Aires —evento oficialmente abierto a toda la comunidad— se repitió lo ocurrido en ocasiones anteriores: tras haber sido rápidamente identificados como practicantes de Falun Dafa, argentinos pacíficos que participaron como cualquier ciudadano con su familia e hijos, fueron hostigados e inclusive violentamente golpeados por personas de origen chino vinculadas a la organización del evento.
Todo esto ocurrió a plena vista de las autoridades del Gobierno de la Ciudad, presentes en el escenario, mientras la policía local brindaba apoyo institucional a los agresores. Además de las personas violentas de etnia china, personal policial argentino vestido de civil agredió brutalmente a practicantes pacíficos argentinos y se llevó a uno de ellos esposado. De esta forma, las fuerzas de seguridad, en lugar de cumplir su deber de proteger la seguridad y el orden público, fueron utilizadas como instrumentos contra personas de bien (Puede acceder al informe completo y a los videos aquí) [2].
NUESTRA PREOCUPACIÓN
Es de público conocimiento que varias provincias y la Ciudad de Buenos Aires mantienen sus propios “acuerdos” y vínculos estrechos con los chinos comunistas residentes en Argentina y con el PCCh. Esta relación con Beijing propicia que algunos funcionarios públicos descuiden su deber de actuar y terminen obrando en contra de su propia conciencia al volverse casi cómplices de crímenes contra sus compatriotas en pos de intereses personales, al tiempo que incumplen las obligaciones inherentes a su cargo.
La mayoría de los países y sus representantes gubernamentales defienden su soberanía y la libertad de creencia y no se dejan avasallar por estas prácticas corruptas. Lamentablemente, este no es el caso de Argentina, que se presenta como una nación libre y democrática, pero que, en el seno de sus instituciones, permite la intromisión de intereses extranjeros perversos. Esto es inadmisible en aquellas naciones que verdaderamente honran los valores democráticos.
Confiamos en que las autoridades podrán distinguir lo recto de lo perverso, actuar con justicia y proteger la libertad de creencia de los practicantes de Falun Dafa, conforme a los principios que rigen nuestra República.
NUESTRO PEDIDO
Estimado lector, en primer lugar, respetuosamente le solicitamos que se informe con la documentación y evidencia adjuntas —que ya son de dominio público en muchos países— y que asuma una posición clara, recta y consciente.
También esperamos y confiamos en que usted, sea cual sea su rol en la sociedad, pueda utilizar esta información con sabiduría. Conocer y divulgar la verdad también es una forma activa de proteger la libertad.
Los practicantes argentinos de Falun Dafa realizamos nuestras actividades religiosas de manera libre y abierta, contribuyendo positivamente a la cultura y al bienestar de la sociedad. Es un deber ético de las autoridades pertinentes articular los mecanismos constitucionales e institucionales para garantizar la debida protección frente a cualquier forma de hostigamiento o discriminación ejercida contra sus ciudadanos, en especial si proviene de fuerzas extranjeras que pretenden entrometerse en la República Argentina.
¡No podemos aceptar vivir con miedo en nuestra propia tierra por creer en Dios! El PCCh persigue a los creyentes en su país, pero en Argentina pedimos protección a nuestro gobierno para no temer ser golpeados por nuestra fe.
Creemos firmemente en los valores de libertad y respeto que caracterizan a nuestra Nación y, en ese espíritu, reafirmamos nuestro compromiso con el pleno ejercicio de la libertad de creencia, derecho esencial de todos los ciudadanos argentinos.
Le saludamos atentamente,
Liwei Fu
Presidente de la Asociación Falun Dafa en Argentina
PRACTICANTES ARGENTINOS COORDINADORES DEL ESTUDIO DE LAS ENSEÑANZAS DE FALUN DAFA Y LOS SITIOS DE PRÁCTICA EN ARGENTINA:
| BUENOS AIRES | |
|
|
| CAPITAL FEDERAL | |
|
|
CATAMARCA
CHUBUT
|
|
CÓRDOBA
|
|
JUJUY
MENDOZA
MISIONES
|
|
| NEUQUÉN | |
|
|
| RÍO NEGRO | |
|
|
| SALTA | |
|
|
| SANTA CRUZ | |
|
|
| SANTA FE | |
|
|
| SANTIAGO DEL ESTERO | |
|
|
| TIERRA DEL FUEGO | |
|
|
| TUCUMÁN | |
|
|
PD. En el siguiente anexo encontrará información detallada sobre Falun Dafa, las actividades que realizamos, la persecución religiosa que ocurre en China continental y su expansión transnacional, incluido nuestro país.
También encontrará un resumen de las causas judiciales abiertas en Argentina por los hechos violentos que hemos sufrido y por el genocidio religioso que ocurre en China. La Justicia Argentina ha determinado que todas estas querellas están vinculadas a delitos de lesa humanidad, y por ende son imprescriptibles.
NOTAS
[1] ArgenChina: la soberanía perdida | La China comunista se adueña de Argentina
[2] INFORME ESPECIAL: violencia y persecución – Falun Dafa – Año nuevo chino – CABA – Argentina